Te cuento qué puedes visitar en Milán en una escapada de tres días sin agobios, y con la idea de que vas a volver, con lo que no es necesario correr a visitarlo todo como si no hubiera un mañana


En mi primera visita a Milán, en el puente de noviembre de 2016, no tuve mucho tiempo de preparar una guía de viaje propia. Era una escapada de cuatro días, por lo que me empapé de los consejos que leí en varios foros y blogs de viajes sobre cosas que visitar en Milán, y me marché más con ganas de desconectar que de hacer turisteo intensivo.

Para esta primera toma de contacto, entendemos que puede ser, por ejemplo, viernes, sábado y domingo completos, volviendo el lunes a primera hora. Así que te planteo una guía de Milán muy personal y algo comprimida, para que te dé tiempo de ver lo suficiente y sin prisas.

ALOJAMIENTO Y TRANSPORTE

En todas mis salidas, lo primero que hago es centrarme en el alojamiento, que debe cumplir dos máximas: limpio y céntrico. Tampoco busco que sea el más barato, ya que le doy mucha importancia a que el lugar donde descanso sea agradable a los sentidos.

Desde hace unos años, siempre lo busco en Booking, porque ya soy Genius Viajero Frecuente y tengo ventajas interesantes. Además, me deja casi siempre reservar con cancelación gratuita, lo que me da mucha libertad.

Para dormir en Milán, tienes muchas opciones en el centro de la ciudad, de todos los precios y características. Nosotros optamos por un apartamento en la zona de Porta Romana, que no está justo en el centro, pero que tiene un aire chic vintage que me encantó. Los edificios tienen solera, el tranvía está muy bien comunicado con esta zona, y está lleno de locales de hostelería a precios razonables.

En cuanto a los vuelos, últimamente me gusta reservar con Air Europa por los mismos motivos: buen servicio y buenos precios. Para no facturar, la maleta no puede pesar más de 10 kilos, y la bolsa de mano no puede superar los ocho.

Una vez en Milán, si optas por moverte en transporte público, tienes la tarjeta de transporte Milano Card, así como otras opciones, que te explican aquí. De todos modos, si te alojas en una zona céntrica, puedes ir andando a casi todos los sitios.

Galleria Vittorio Emanuele II de Milán

Galleria Vittorio Emanuele II de Milán

PRIMER DÍA

Llegamos al aeropuerto de Malpensa, a una hora de Milán en tren de cercanías. De la estación central nos movemos al alojamiento a descargar la maleta y de ahí al Duomo -la catedral de Milán-,  y comida por el centro.

Lo primero que propongo es hacer una ruta con Civitatis para conocer lo básico de la ciudad y poder  familiarizarte con las características más reseñables. Aunque veas que esta que te enlazo es gratuita, siempre te comentan que al final puedes pagarles la voluntad, ya que son empresas de turismo que tienen acuerdos con Civitatis.

Si no te gustan este tipo de rutas guiadas, hay tres cosas que no te puedes perder: el Duomo, la Galleria Vittorio Emanuele II y el cuadro de la última cena, de Leonardo da Vinci. Aquí te explican ubicación, precios y horarios. Esta visita tendrás que reservarla con la mayor antelación posible. Las entradas vuelan.

Para acabar este primer día, te propongo una toma de contacto con el barrio del Cuadrilátero de la Moda con elegantes calles, como vía Borgospessovía Santo Spirito, o vía Bagutta. Mi personal recomendación es la vía Della Spiga, un poco escondida, y con un aire muy auténtico.

Si aún te quedan fuerzas, o prefieres algo más alternativo, tienes la opción de los mercadillos. Aquí te cuentan qué mercadillos de segunda mano puedes visitar en la ciudad y  cuándo.

Para acabar el día nos vamos a una trattoria que había muy cerca de nuestro apartamento, la Pizzeria Trattoria Snuppi, (–> Via Spartaco, 16, 20135 Milano MI, Italia), donde probamos una de las mejores pizzas del mundo. Además, el trato fue encantador y el precio más que razonable. Una de las pizzas nos la hicieron con forma de corazón, y eso que era el fin de semana de Halloween. Amor en vena.

Pizza de la trattoria Pizzeria Snuppi

Pizza de la Pizzeria Trattoria Snuppi

SEGUNDO DÍA

Para este segundo día, te propongo un desayuno en el Museo dei Bambini Milano (–> Via Enrico Besana, 12, 20122 Milano MI, Italia), donde me tomé un caffe latte italiano y esta tarta de queso que ves en la foto, algo más calórica que la que yo te propongo, pero que fue una auténtica delicia. Para no cargarnos mucho, la compartimos entre dos, pero eso ya es al gusto del consumidor.

Desayuno en el Museo dei Bambini Milano

Desayuno en el Museo dei Bambini Milano

Continuamos el día acercándonos a Navigli, el barrio de los canales de Milán (opciones de transporte aquí). Esta es la zona más bohemia, donde tendrás multitud de opciones culinarias y culturales. Desde rutas guiadas de tapas o cervezas, hasta dejarte llevar por las calles paralelas y descubrir locales escondidos.

Nosotros optamos por acercarnos para comer a un local junto a la barandilla del río, en el que pedimos pasta italiana que resultó ser precocinada, y donde nos cobraron 5 euros por cada chupito de limoncello. Así que cuidado con timos de este tipo.

Para la noche de este segundo día te propongo una sesión cultural en el Teatro de La Scala, uno de los más conocidos en el mundo entero. En su página oficial te van informando de toda la agenda de manera periódica. Yo no tuve tiempo de acercarme y la verdad es que me queda pendiente. Una buena excusa para volver.

TERCER DÍA

Para el tercer día de este viaje escapada, una magnífica opción es pasar el día en Bérgamo. Desde Milán tienes la estación de tren Milano Centrale, con unos 5 euros por trayecto y una hora de viaje. Aquí te dan más opciones para acercarte con otros medios de transporte.

Cuando llegues, comprobarás cómo la zona baja tiene su encanto, pero donde te tienes que dirigir directamente es a la parte alta, con todo su centro histórico rodeado por una muralla. En las calles te encontrarás con muchos turistas de todas las partes del mundo, pero también con gente local ofreciendo actuaciones callejeras.

Cuidado con la hora que tienes programada para comer, porque ellos comen algo más pronto que nosotros, sobre las 13 horas. Así que ten en cuenta que, si vas mucho más tarde de esta hora, o estarán las mesas llenas o la cocina cerrada. El motivo es que, estando tan cerca de la frontera suiza, en toda esta zona de Italia tienen algunas costumbres más suizas que italianas.

EXTRAS

En cuanto a souvenirs, si quieres hacer un buen regalo, te aconsejo un libro o una pieza de papelería en la Feltrinelli, (–> Piazza Duomo, Via Ugo Foscolo, 1). Una botella de limoncello es también un buen recuerdo, pero más pesado para cargar luego a la vuelta.

Por último, si tu idea es quedarte unos días más, te planteo tres opciones para alargar el viaje:

  Acercarte al lago de Como, en la región de Lombardía, con unas vistas naturales impresionantes.

  Verona, la ciudad del amor, desde que Shakespeare ubicara aquí la acción de su archiconocida pieza Romeo y Julieta.

  El Mediterráneo de Génova y toda su Historia.

–> Aquí te cuento lo importante que fue para mí el viaje a Milán que hice en el puente de noviembre de 2016.

Duomo de Milán

Duomo de Milán

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