La gracia de visitar estos sitios es cuando están en su estado natural de frío e inclemencias varias. Así tiene más sentido encerrarse en algún local y llenar la panza con un buen plato castellano para entrar en calor


¿Te apetece acercarte a la Castilla más auténtica ahora que ya llega el frío? Esta vez dejamos Burgos para otra ocasión y te cuento qué ver en Ávila en un día, con plan de relax y buen comer.

La pasada primavera estuve aquí, después de mucho tiempo sin pisar esta ciudad castellana. Se trata de la capital de provincia más alta de España, donde, en consecuencia, nieva con bastante frecuencia durante las temporadas más frías. Y, aunque estuve en una época de buenas temperaturas, para mí, la gracia de visitar estos sitios es, precisamente, cuando se encuentran en su estado natural de frío e inclemencias varias. Así tiene más sentido encerrarse en alguno de sus locales y llenar la panza con un buen chuletón o algún plato castellano para entrar en calor.

Si te acercas desde Madrid, llegarás por la A6 y la AP6, con una hora y 20 minutos de trayecto con el coche. Ten en cuenta que habrá un tramo en el que tendrás que pagar peaje.

MONUMENTOS CÉNTRICOS

Acercarse a Ávila para pasar el día tiene su gracia si aparcas por la zona circundante al centro, para que no te tengas que mover demasiado. Así, podrás dar un agradable paseo por todo lo que forma su casco histórico, y sin agobios por llegar a un sitio y a otro. Entrarás viendo desde fuera la muralla, que es el mayor encanto de la ciudad.

Si vas en días festivos, te tocará dar algún rodeo para dejar el coche, por lo que una buena opción son las calles que están justo fuera de la muralla. Y, evidentemente, no llegar a media mañana, sino lo más pronto posible.

Basílica de San Vicente de Ávila

Basílica de San Vicente de Ávila

LA MURALLA

Alrededor de la muralla de Ávila te irás encontrando con sus edificios históricos más destacados, como la propia catedral, la basílica de San Vicente, la iglesia-convento de Santa Teresa, el monasterio dominico de Santo Tomás, o la plaza del Mercado Grande.

Además de estos, hay una serie interminable de edificios solariegos con un poso y un encanto castellano de épocas medievales que no te dejará indiferente. En la página oficial de Turismo del Ayuntamiento puedes localizar muchos más.

Pero, sin duda, la construcción que vas a ver tropecientas veces, sí o sí, es la muralla. El recinto amurallado mejor conservado del mundo te deleitará con casi 90 torreones -87 exactamente-, de casi 1.000 años de antigüedad.

Para poder acceder, actualmente, se paga una entrada de 5 euros por precio individual. Las entradas reducidas son de 3,5 euros, y el acceso es gratuito los martes de 14.00 a 16.00 horas, salvo festivos o vísperas de festivos. Así que, por un precio muy reducido o gratuito, entrarás de lleno en un monumento BIC, Patrimonio Cultural Mundial.

Una vez accedas a los diferentes tramos, no tengas prisa. La gracia está en ir viendo la ciudad desde las alturas, y descubriendo pasajes de película.

La plaza de Santa Teresa vista desde la Muralla de Ávila

La plaza de Santa Teresa vista desde la Muralla de Ávila

COMER EN SOUL KITCHEN

Para comer, esta última vez nos decantamos por el Soul Kitchen. En su web se definen como “un concepto de hostelería divertida, con trabajo y energía positiva”. Y doy fe de que es verdad. Está algo escondido en una de las calles del casco antiguo y siempre se llena.

Entre las diferentes opciones que pedimos para comer, me conquistaron con su ración de humus, con huevo y azafrán, y unas texturas exquisitas. Regado con un buen vino tinto ya alcanzas el summum.

Trato excelente y precios razonables.

Ración de humus en el Soul Kitchen de Ávila

Ración de humus en el Soul Kitchen de Ávila

EXTRAS

Si, en lugar de ir y volver en un día, decides quedarte una noche, tienes algunas opciones que no te puedes perder. Te planteo cuatro ideas:

 Plan de noche en el Delicatessen, un bar con un toque muy indie y ochentero, y con mucha personalidad. A mí me lo aconsejaron como uno de los locales más queridos por la gente de la zona y no me decepcionó. Buen ambiente, música acertada y mobiliario más que original. Precios razonables. Un 10.

 Probar las yemas de Santa Teresa en alguno de sus locales de toda la vida.

 Comer un buen chuletón y patatas revolconas en un restaurante típico. En Tripadvisor te sugieren El Rancho. Asignatura pendiente para cuando vuelva.

 Tour nocturno de misterios y leyendas o visita guiada con Civitatis. Hoy por hoy están a un precio low cost de 8 euros.

–> En la página de Turismo oficial de la ciudad te dan toda la información actualizada de actividades, eventos y locales disponibles, incluyendo alojamientos.

La plaza de Santa Teresa vista desde la Muralla de Ávila

La plaza de Santa Teresa vista desde la Muralla de Ávila

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