
La Cuba europea
Eso es para mí Lisboa. Y, entonces, al pensarlo muy seriamente, llego a la conclusión de que no me dejé visitar por ella. Me perdí los fados a la luz de la noche. Y eso, tienen que reconocerlo, es imperdonable

Eso es para mí Lisboa. Y, entonces, al pensarlo muy seriamente, llego a la conclusión de que no me dejé visitar por ella. Me perdí los fados a la luz de la noche. Y eso, tienen que reconocerlo, es imperdonable
Manifiesto viajero y vida zen.
¡La carta semanal que estabas esperando!