En esta pedanía de Cadaqués te sumergirás dentro del universo que construyó Dalí junto a Gala, la mujer de su vida, y que ambos fueron modelando a su gusto durante algo más de cinco décadas


Si hay un pueblo venerado en Cataluña, ese es Cadaqués. Reconocido en muchas RRSS y medios especializados como el pueblo más bonito de Cataluña, este emplazamiento fue, durante más de 50 años, el refugio que escogió Salvador Dalí para desconectar de la vida intensa que vivió desplazándose a ciudades tan activas como Nueva York o París.

Es el pueblo más oriental de la península ibérica y, cuando llegues, verás que está totalmente aislado por la montaña del Puig de Paní y el Puig de Bufadors, separado del resto del Ampurdán.

Nosotros accedimos a la población desde la estación de autobuses de la localidad, y ya desde ahí fuimos paseando por las calles del pueblo, que están llenas de edificios blancos y de un algo mediterráneo de pueblo pesquero que me encantó.

El pueblo de Cadaqués está lleno de casas blancas y un algo de su pasado pescador

El pueblo de Cadaqués está lleno de casas blancas y un algo de su pasado pescador

Una vez vas accediendo al paseo marítimo, todo se va llenando de locales de hostelería destinados al turismo, y tiendas con productos de la zona. Es en este punto en el que te das cuenta de que la localidad ha dejado de ser un pueblo eminentemente pesquero para convertirse en un destino turístico. Y justo esto es lo que me decepcionó un poco. La manía que tenemos de invadir sitios bonitos para turistizarlos.

Como todo en Cadaqués es cercano, verás que la playa no es muy amplia, aunque sí es más que suficiente para sentirte todo el rato salpicado por el mar.

Según comentan, Dalí escogió esta ubicación para que no le agobiaran las multitudes, con lo que hoy ha perdido algo de esa esencia de pueblo perdido en una playa escondida tras un parque natural.

PORTLLIGAT, HORARIOS Y ACCESO

Para acceder a la pedanía de Portlligat se puede ir cómodamente andando desde Cadaqués. El paseo es agradable y nada pesado. Verás mucha gente yendo y viniendo. Eso sí, ten en cuenta que está un poco en subida, así que lleva calzado cómodo.

Sí que tienes que tener en cuenta que, para acceder a la casa de Dalí, los grupos son muy reducidos, y siempre hay mucha gente interesada en entrar, por lo que te sugiero que elijas ir o a primera hora o a la última entrada del día Y, por descontado, asegúrate de comprar la entrada con bastante antelación vía web, especialmente si vas en temporada fuerte, como Semana Santa, puentes o los meses de verano.

Nosotros tuvimos mucha suerte, ya que llegamos sin haberlas reservado, pero justo acababan de anular una reserva, con lo que conseguimos entrar en el último pase del día. Visitamos primero el jardín, donde te puedes tirar horas, y luego ya la visita guiada a lo que es la casa.

Si quieres ajustar el presupuesto y tienes que elegir, quédate con la entrada al jardín. Cuesta sólo 6 euros y te da libertad para explorarlo y pasar un rato más que agradable con las vistas y explorando el entorno.

EL HOGAR DE DALÍ

Cuando entres, verás que es un hogar muy daliniano, con alguna excentricidad, un algo de vintage-pop, y gran parte inclasificable.

El personal que te atiende en la visita es estupendo, y la casa muy fotografiable. A mí el espacio que más me gustó fue su taller, porque está conservado muy realista, y conoces un poco la parte más humana de Dalí. Sí que es cierto que te sientes un poco como invadiendo el espacio privado de un genio, pero que resulta imprescindible para deshacer mitos y conocer a un Salvador Dalí más auténtico.

Notarás un algo de la esencia que dejaban Dalí y Gala en todos sus espacios, y verás cosas tan curiosas como el espejo que instalaron en el dormitorio para que Dalí pudiera jactarse de ser el primero en la península que veía salir el sol cada mañana.

Detalle del taller de Dalí, con una foto de Gala

Detalle del taller de Dalí, con una foto de Gala

CONCLUSIÓN

Después de llegar aquí, y tras una recopilación de fotos y experiencias, acabas sacando la conclusión de que Dalí no era un loco. Un excéntrico sí. Como cualquier genio, imagino.

Pero te quedas con la impresión de que era un hombre tremendamente sensible, y que se encontraba absolutamente fuera de los cánones que se esperaban de alguien de su clase en aquellos tiempos.

Si te acercas durante el verano tienes la opción de visitar el castillo de Gala y el teatro-museo de Dalí por la noche, una experiencia diferente que te acercará aún más a la obra onírica de este genio.

–> Aquí tienes más info de la historia de esta casa.


FICHA:

Nombre completo: Casa Salvador Dalí Portlligat

Punto fuerte: El precio y la ubicación. Esta última de ensueño.

A mejorar: Actualmente se respira cierto aire incómodo en Cadaqués, con multitud de lazos amarillos, pintadas y carteles por la independencia de Cataluña. Prescindible.

Recomendación: El libro Biografía Ilustrada de Salvador Dalí, de la editorial Dosde. Puedes adquirirlo en la tienda que hay en la misma plaza del museo de Figueres.

Ubicación: Platja Portlligat, 17488 Cadaqués, Girona

Precios: 6 euros visita al jardín y 12 euros visita a la casa y al jardín.

Webhttps://www.salvador-dali.org/es/museos/casa-salvador-dali-de-portlligat/

Contacto: 34972251015 y pll@fundaciodali.org.

El jardín de Dalí en Portlligat

El jardín de Dalí en Portlligat

Uno de los recovecos del jardín de Dalí

Uno de los recovecos del jardín de Dalí

Escultura en el jardín de Portlligat

Escultura en el jardín de Portlligat

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