Recupero este recorrido que hicimos hace un tiempo y te invito a visitar conmigo la localidad de Vilafamés, en la provincia de Castellón, con un cicerone de excepción


Los pueblos más bonitos de España no podían estar equivocados cuando eligieron a Vilafamés como una de las localidades que había que visitar sí o sí.

Así que, cámara en mano, nos plantamos en la localidad para conocerla con uno de sus más ilustres vecinos y gran voz radiofónica de la provincia, Raúl Puchol. Nadie mejor que él para mostrarnos rincones que no suelen aparecer en las guías turísticas.

El día salió airoso en el interior. El domingo presentaba a primera hora de la tarde una calicha que acabó dando paso a corrientes de aire por sus esquinas pintadas de un rojo intenso.

Nuestra ruta alternativa comenzó siguiendo los pasos que otros hombres en otros tiempos recorrieron huyendo de las balas de la Guerra Civil. Tal y como nos documenta Puchol, leyendo el escrito de una de las cuevas de la zona que sirvieron de reducto protector, los habitantes de Vilafamés vivieron “horas trágicas y angustiosas que precedieron a la liberalización con las tropas de Franco“.

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyato

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyato

REFUGIO LIBERADOR

Estas palabras, escritas en la piedra natural y fechadas el 12 de junio de 1938, nos remiten a un “refugio liberador” que acogió a la gente del pueblo durante varios días, buscando no ser descubiertos.

Al entrar, Raúl nos recuerda que en este escondite “dormía la gente”, mientras se nos va erizando la piel. El calor del exterior da paso a un pasadizo con fango natural en el que la luz es prácticamente inexistente.

Poco a poco, según nos vamos adentrando en la cueva, nuestras pupilas van aclimatándose y vamos identificando el terreno escarpado, las estalactitas cayendo del techo, la humedad bajo nuestros pies.

Raúl nos acerca al lugar dándonos los detalles que han ido transmitiéndose de padres a hijos desde el siglo pasado y nos acaba colocando en un espacio-tiempo que en nada se parece al nuestro. Y cuando finalizamos esta primera toma de contacto con Vilafamés los sentimos un poco nuestros.

POBLADO IBERO ‘DEL RACÓ DE RATA’

Nuestra siguiente parada será a la luz del sol, en el poblado íbero del racó de rata, que se encuentra sobre una colina que mira al Pla y al barranco dels estrets. “En las lomas donde hace mucho tiempo había agua”, según nos recuerda Puchol.

Y es entonces, cuando alzamos la vista y miramos al horizonte, el momento en el que divisamos lo que antiguamente “era una laguna, de la que se abastecía la población”, miles de años ha.

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyato

Tras un rato respirando sobre piedras milenarias, con el viento removiendo el ambiente, nos dirigimos a nuestro siguiente punto: el castillo, de origen árabe y con torre carlista.

Tras divisarlo desde las alturas de la colina donde acamparon en sus tiempos los íberos, aún es más emocionante abrirse paso por las calles del pueblo, buscando el lugar de entrada.

Mientras nos acercamos a nuestro destino, salen al paso casas árabes que forman parte del origen de Vilafamés, todas ellas con un tinte rojo, resultado del rodeno, la piedra rojiza con la que se construyeron casas y aceras en este punto de la provincia.

Así, casi sin darnos cuenta, acabamos pisando con Raúl zonas a las que es complicado acceder sin un guía experimentado y nos encontramos con casas derruidas llenas de hiedras y vegetación. Nos sentimos dentro de una novela romántica de finales del XIX, para acabar encontrándonos con una de las puertas de la iglesia católica, originaria del año 1693.

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyato

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyato

EL CASTILLO

Y, cuando ya parecía que nada más nos iba a sorprender, llegamos a nuestro último objetivo del día: el castillo. Subimos hasta donde parecía que no llegaríamos y, envueltos por sus piedras, que aún se mantienen en pie, respiramos a lo lejos la cresta del monte del Morral.

Al acabar nuestra ruta alternativa por esta localidad, mientras descendemos a pie hasta el punto de partida, nos siguen acompañando las historias de Raúl, repletas de bóvedas, culs rotjos, cuartijos, templarios enterrados bajo el Cristo, defensas musulmanas varias y el aljibe del castillo. Todo lo necesario y más para que se nos queden las ganas de volver pronto a un pueblo que ha sabido equilibrar las tres partes que lo componen, hasta llegar a ser uno de los pueblos más bonitos de España.

–> Aquí puedes acceder a la web oficial del ayuntamiento.

Ahí va una selección de las fotos hechas por Paco Poyato:

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

Vilafamés con Raúl Puchol. FOTO de Paco Poyaro

Vilafamés con Raúl Puchol

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