Si te acercas en invierno verás cómo el tiempo en Oporto no es óbice para frenar la actividad: si hace frío, en todas sus terrazas hay mantas en cada silla. El objetivo es que nadie se quede en casa


¿Es una buena opción Oporto para el inverno? Rotundamente sí.

Ya Lisboa me conquistó hace años, y sabía que la segunda capital de Portugal no me dejaría indiferente. Además, cada vez me gusta más viajar en invierno, cuando los precios son económicos y las ciudades más bonitas de Europa no están abarrotadas de gente. Algo que te permite integrarte mucho más en el día a día del lugar.

LA CIUDAD DE LOS PUENTES

Esta elegante ciudad, que tiene un aire parisino que cubre sus edificios históricos de un gris húmedo, podría ser reconocida como la ciudad de los puentes, dada la gran cantidad de pasarelas – hasta seis -, que cruzan el río Duero uniendo las dos mitades de la urbe.

Así que, aunque digan que el metro más largo de Portugal está en Oporto, no es este detalle el que más me conquistó. Fue su vida alrededor del río, sus fincas señoriales y su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad.

VISITA RÁPIDA

El mejor punto para ubicarte en Oporto es la praça da Liberdade, en dirección al océano Atlántico. A partir de ahí podrás acercarte a monumentos como la catedral o a espacios como la librería Lello e Irmao, que inspiró algunas escenas de Harry Potter.

Para entrar a visitarla deberás armarte de paciencia para hacer cola y preparar 5 euros, que es el precio de la entrada. Lo mejor en este caso suele ser acercarse a primera hora de la mañana o a la hora de comer.

Por esta zona también hay algún mercadillo callejero con productos de calidad y locales para tomar algo y reponer fuerzas antes de continuar la marcha. Una de las cosas que más me gustan de estos locales en invierno es que en las terrazas exteriores siempre encontrarás una manta en cada silla para cubrir tus piernas y no enfriarte.

QUÉ COMER EN OPORTO

Una vez te hayas ubicado, puedes moverte hacia la Ribeira para comer algún plato típico. Si encima tienes la suerte de que no esté lloviendo y el tiempo lo permite, no hay nada como sentarse mirando al río para saborear bien la gastronomía del lugar.

En este caso te propongo un menú en el que no puede faltar, de entrada, un buen Oporto, que es uno de los mejores vinos de la península.

Para comer podemos pedir uno de los platos más típicos: una sopa, que se servirá antes del plato principal. Su función es entrar en calor en una zona en la que las temperaturas bajan considerablemente en los meses de frío, y en los que la humedad del ambiente alcanza niveles considerables. Generalmente, son sopas con un precio entre el euro y el euro y medio, y están compuestas por verduras.

Una vez hayas empezado a entrar en calor, llega el momento de la francesinha, una especie de sándwich con carne en su interior y queso fundido en el exterior. Si no eres de comer cantidades exageradas, una pieza de estas será perfecta para dos personas. Puedes completar este menú con albóndigas de bacalao o algún otro plato que incluya este pescado.

Para el postre nosotros optamos por dar una vuelta y bajar la comida buscando un local especializado en dulces o en tés. Al final lo combinamos con una variedad del oporto, el ruby, y natas, un pastel parecido a los típicos de Belem, en Lisboa.

EXTRAS

  Para esta visita exprés, si te queda algo de tiempo, puedes optar por hacer un crucero para ver desde abajo los siete puentes y por precios muy económicos.

  También puedes hacer un tour de bodegas por la margen izquierda del río, o de viñedos por las afueras de la ciudad, en zonas más rurales.

  Si quieres acercarte al mar para ver atardecer, te recomiendo la praia Mares do Aterro o Cabo do Mundo. No querrás marcharte.

–> Si alargas tu viaje a Lisboa, aquí te cuento en qué locales puedes comer bien a un buen precio.

¿Alguna opción interesante que no haya mencionado? Abajo tienes los COMENTARIOS.

Nos vemos por el camino,

@escritoraviajera

Estación de San Bento de Oporto

Estación de San Bento de Oporto

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