Mi peor experiencia en las Tierras Altas escocesas fue en este hotel que parecía sacado del nido del cuco de Nicholson


Vaya por delante que algunos trabajadores eran un encanto y que conocimos a un grupo de jubilados con los que coincidimos las dos noches y que fueron amor en vena.

Pero la verdad es que, cuando reservas un viaje con agencia, y el precio no es nada barato, no esperas que te sorprendan con un alojamiento de este tipo, con una calidad por debajo de lo normal.

Porque ya he comentado varias veces en las RRSS que una cosa es que organices un viaje de colegas, con bajo presupuesto y consciente de que las calidades no siempre van a ser las mejores. Y otra diferente que te vendan el pack del viaje haciéndote creer que los hoteles van a ser de ensueño y con unas mínimas calidades, y que acabes encontrándote con esto. 

LLEGADA AL HOTEL

Por sacar algo positivo, el emplazamiento del Dornoch Hotel era precioso. Pero ahí se queda todo lo bueno.

Encima llegamos por la noche, por lo que ni siquiera pudimos deleitarnos con la vista exterior del edificio centenario (modo ironía ON). ¿Recuerdas la película ‘Esta casa es una ruina‘, cuando ven la casa por la noche, y al verla por la mañana todo cambia?

Pues parecido.

Sólo que nosotros lo empezamos a ver crudo cuando empezamos a subir a los ascensores (con moqueta sucia y rota por las paredes) y empezamos a entrar en las habitaciones. No hizo falta que se hiciera de día.

ESTADO DE LAS HABITACIONES

Para empezar, el paño de nuestra primera habitación (luego te cuento por qué la cambiamos), no cerraba la puerta. En la foto de abajo puedes contemplar su estado.

En la habitación había bastantes cosas que nos disgustaron desde el principio. Te las enumero de la manera más objetiva posible:

Las ventanas no cerraban bien, lo que suponía que por la noche las corrientes de aire desde el mar (justo enfrente) entraban libremente. Y estamos hablando de las Tierras Altas de Escocia.

En cada cama había un cojín para la cabeza, además de la almohada. El de mi cama tenía unas manchas que parecían de algo biológico. No quise mirar más.

Los cables andaban sueltos por el suelo detrás de muebles y bajo las camas.

En algunas habitaciones no hicieron las camas.

El baño tenía el enchufe del calefactor oxidado y enganchado con cinta de goma. Creo que era de todo menos seguro. Puedes verlo más abajo.

Me estaba duchando cuando vi que en la cortina de la bañera había restos biológicos. No quieras saber más.

El WC no echaba casi agua. Sobran los comentarios.

Las toallas, como en todo alojamiento, la primera mañana, tras ducharnos y asearnos, las dejamos en el suelo para que las retiraran. Al volver las habían dejado arrugadas, mal dobladas y sucias en el borde de la bañera.

El segundo día pedimos que nos cambiaran de habitación porque el WC no funcionaba. Habíamos pedido, antes de salir por la mañana, que por favor lo solucionaran, y al volver por la noche el tema seguía sin resolverse. Así que nuestro guía pidió otra habitación y nos la cambiaron.

También hubo quien se encontró con la habitación por arreglar, con el consiguiente cabreo al llegar por la noche después de un día entero fuera.

LA COMIDA DEL HOTEL Y SU PERSONAL

Teníamos pensión completa, por el tema de ser más cómodo para hacer el circuito de carretera, y la verdad es que en TODOS los sitios nos dieron de comer como reyes. Tal vez por eso, cuando llegamos aquí, los desayunos y cenas de dos días resultaron un suplicio.

Vuelvo a intentar ser objetiva:

En las dos fotos de aquí abajo puedes ver cómo la comida era de rancho. No esperaba caviar, pero tampoco esto.

El personal del salón era MUY antipático. Un par de sonrisas no habrían estado de más.

Los menús estaban con boli y tachados. Las traducciones de los platos eran de risa y te daba igual pedir una cosa u otra porque sacaban siempre lo mismo.

INTENTEMOS SER OBJETIVOS

De verdad que siempre intento ser todo lo respetuosa posible con el modo de actuar en cada lugar, especialmente fuera de España. Pero tanto el servicio como las calidades de este hotel no cumplían con el mínimo decoro.

Siempre he dicho que mis dos exigencias para un alojamiento son que esté limpio y céntrico. Y que el trato sea agradable, por favor.

También es cierto que en esta zona de Escocia es complicado encontrar un hotel tal y como solemos encontrarlos por España, pero entiendo que tiene que haber algo entre medias. Ni lo más ideal ni lo más penoso.

Por eso, después de primera incursión por esta zona, creo que la mejor opción para dormir aquí, según lo que pude ver, es en la ciudad de Inverness, donde puedes montar tu base y moverte desde ahí.

¿Te has alojado en las Tierras Altas? ¿Cómo fue tu experiencia? Puedes compartirlo abajo en COMENTARIOS. 

Ahí va la galería de fotos más fea de todo mi blog, sin ningún tipo de retoque a ninguna de las fotos. Me habría gustado haber hecho bastantes más, pero en ese momento ni lo pensamos:

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