Está en nuestra mano estar preparados para no dejar pasar las buenas oportunidades. Así que no mires atrás. Ni a tus errores, fallos o insatisfacciones. Tampoco adelante. Mira sólo al aquí y al ahora, y todo lo demás irá fluyendo


Hoy nos vamos de cumpleaños. La ocasión lo merece. Te invito a celebrar conmigo mis 38 años, el inicio de un nuevo ciclo solar y la promesa, un año más, de vivir para ser feliz. O al menos para intentarlo. Te aseguro que merece la pena. Tampoco te voy a negar que ir cumpliendo años a veces te trae sensaciones encontradas. Tanto, que tenía otro post preparado para hoy, pero al volver a leerlo este mismo domingo me di cuenta del trasfondo algo melancólico que tenía y lo acabé echando a la papelera.

A lo largo de la vida a muchos nos pasa que nos marcamos ciertas expectativas que, si no vamos cumpliendo dentro del tiempo esperado, nos frustramos. Y aunque hayas vivido experiencias vitales intensas acabas volviendo a entrar en el huracán del día a día, y en ocasiones olvidas que hay que rebajar la presión por ese lado y centrarse en lo que tienes presente.

No hace mucho, durante la pasada primavera, hubo una persona que me lanzó una frase mágica durante una conversación intensa: “Gemma, no lo olvides: el tren pasa todos los días“. Así que está en nuestra mano estar preparados para no dejar pasar las buenas oportunidades. No mires atrás. Ni a tus errores, fallos o insatisfacciones. Tampoco adelante. Mira sólo al aquí y al ahora. Y todo lo demás irá fluyendo por sí solo. Lo que tenga que ser para ti nadie te lo quitará, yaya Nati dixit.

PROPÓSITOS DE CUMPLEAÑOS

Durante estas semanas me he regalado algunas cosas que me han hecho sentir especialmente bien: un curso de foto de calle en Lisboa con Jota Barros, visita a la familia en Castellón, escapada exprés a Burgos, mi primera tarta de queso casera (te la cuento por aquí próximamente) y sesión de belleza (te lo cuento durante este 12 de noviembre por las redes).

Como una despedida con traca final de un ciclo que ha sido intenso, a veces mejorable y otras irrepetible. Como la vida misma.

Pero, al hacer balance, toca hacer una mirada algo más introspectiva y marcarse algunos retos personales para seguir creciendo como persona. Te cuento los míos para este ciclo:

 Más yoga. Más meditación. Más zen. Y más vida sana.

 La anterior lleva a esta: salir a caminar 5 días a la semana. No hay nada que regenere más que salir a primera hora de la mañana y empezar el día revitalizada.

 Volver a probar con la equitación. Siempre sentí una especial química con los caballos. Me transmiten una profundidad y un positivismo especial.

 Viajar a algún destino fuera de España al que no haya ido nunca. ¿Propuestas?

 Practicar un consumismo mucho más controlado. Una filosofía de vida más minimalista y consciente.

 Vivir para contarlo. Aquí, en las redes y donde la vida nos vaya juntando. 

Y hoy, más que nunca, no olvides que, si piensas cosas bonitas, te pasarán cosas bonitas.

Así que brindo contigo por un nuevo ciclo de calidad personal, con mucho amor para la gente bonita y con muchas miradas brillando a la luz de las estrellas.

Día de cumpleaños en Burgos

Día de cumpleaños en Burgos

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