Manifiesto viajero

peñiscola

Viajar con un porqué

Un viaje no consiste sólo en desconectar de la rutina diaria, que también, sino crecer todo lo posible a través de esas experiencias fuera de casa

inverness-scotland

Mi compañera de viaje

Mi mochila de cuero comprada en un mercadillo es una de las cosas que llevo siempre conmigo cuando salgo de viaje

La paz oriental

Si hay algo que me apasiona de los viajes es tener la oportunidad de conocer a gente de otras culturas. Otros modos de vida, otra lengua, otra gastronomía. Otras miradas. Eso es realmente lo que anima al viajero, el ansia de seguir enriqueciéndose como persona a través del respeto y del contacto con otra gente con estilos de vida diferentes.

Un rato de descanso entre concierto y concierto en el Arenal Sound

Mi manifiesto viajero

Cuando descubres que el viaje es una parte más de tu ruta personal, en el momento en el que te das cuenta de que tú no eliges los destinos, sino que son ellos los que te eligen a ti, empiezas al fin a viajar con más conciencia

Mirador en el jardín Sao Pedro de Alcántara

El estrés del viajero

Nos encanta viajar. Disfrutamos de cada escapada, visita, excursión, aventura. De todo el proceso que supone preparar una nueva ilusión a punto de hacerse realidad. Pero también hay algún punto no tan positivo que tenemos que ir controlando.

Carpe Diem

Carpe Diem. El descubrimiento salió de una moneda lanzada al aire. Y es que la vida es así. Una serie de casualidades encontradas que te van ubicando en tu ruta. Ya no vale mirar atrás. Cada día puede ser el más especial. Sin viernes, lunes o domingos. Respira hondo, cierra los ojos y lanza una moneda al aire.

Los tiempos pasan

Los tiempos pasan. Y qué mejor excusa para negarse a estar quietos que querer ganarles la carrera. Y entonces es cuando llegan esos instantes en los que la vida te enseña que es ella misma el regalo. Estar aquí, respirar, amar, llorar. Reír. Una y otra vez.

Llegando al final del verano

Esperando a las primeras hojas de los árboles, recibimos con cierta nostalgia las primeras nubes del final del verano. Como defendían los griegos, e incluso el mismísimo Gabriel García Márquez en sus Cien Años de Soledad, la vida es una sucesión de días y momentos totalmente cíclicos. Todo se repite. Todo vuelve y vuelve a irse.

Suelos mediterráneos

Si hay algo que nos gusta cuando nos movemos de un sitio a otro, es poder percibir el sabor de las casas antiguas. Suelos que han pisado diferentes generaciones de una misma familia, y que guardan cientos de historias en sus baldosas. Eso es lo que nos sucedió estos días, visitando la costa levantina, por la provincia de Castellón.

La primavera nos encontró

Hubo un tiempo en el que comenzamos a perdernos las primaveras. A nuestros ojos casi no fue perceptible, ni extremadamente llamativo

Un, dos, tres… ¡Comenzamos!

Y qué mejor manera que haciendo un repaso por todos esos sueños que llevan tiempo apuntados una y otra vez en los cientos de listas que hago y rehago un año tras otro